Este curso, Los Cokitos llega a más aulas. Y cuando alguien nos pregunta por qué, la respuesta no está en una cifra ni en un truco: está en cómo creemos que aprenden los niños. Estas son las cuatro ideas en las que se apoya todo lo que hacemos, y que explican por qué cada vez más maestras y maestros las llevan a su clase.
1. Porque cada niño aprende distinto
En una misma clase hay niños que necesitan moverse para entender, otros que aprenden mirando, otros que lo hacen hablando o cantando. Por eso los Cokitos son ocho personajes, y cada uno representa una forma de aprender:
- Pi: inteligencia lógico-matemática.
- Zeta: inteligencia lingüística.
- Alma: inteligencia intrapersonal.
- Estrella: inteligencia interpersonal.
- Patinete: inteligencia cinestésica.
- Tango: inteligencia musical.
- Leo Veleta: inteligencia naturalista.
- Frida: inteligencia visual-espacial.
Esa idea de las inteligencias múltiples está detrás de cada material: no se trata de que todos aprendan igual, sino de que todos encuentren su camino.
2. Porque primero se toca y después se escribe
Una letra, para un niño de tres años, es un dibujo abstracto. Si solo la mira, cuesta. Si la puede coger, mover y colocar, empieza a tener sentido. Por eso en Los Cokitos las manos van antes que el lápiz.
- Letriformas: permiten manipular la letra antes de plasmarla.
- Palabriletras: un juego para reconocer letras y formar sílabas, palabras y frases sencillas, con varios niveles de dificultad.
- Animágicos: cartas con seis modos de juego para asociar cada número con su cantidad, sumar, restar y repasar el trazo.
3. Porque cada niño tiene su ritmo
No todos los niños aprenden a leer al mismo tiempo, y no pasa nada. Los materiales avanzan de forma graduada para que cada uno pueda empezar donde está y seguir cuando esté preparado, sin prisa y sin comparaciones.
Un ejemplo: Vocalitos son un primer contacto con las vocales y el Cuaderno de lectura es el destino natural de todo lo trabajado antes. Cada paso tiene sentido porque viene del anterior.
4. Porque aprender no debería doler
Cuando un niño está jugando, no siente que está haciendo una tarea. Y esa es la mejor señal: parece que juega y, mientras tanto, está aprendiendo. Los juegos, los cuentos y los personajes no son un adorno de los materiales, son la forma de llegar a ellos con ganas.
¿Te lo enseñamos en tu cole?
Si eres maestra, maestro o formas parte de un centro y quieres ver cómo se trabaja en el aula, puedes conocer el método de Los Cokitos, echar un vistazo a la Caja de aula o escribirnos a info@loscokitos.com.
Y tú, ¿qué Cokito crees que se parece más a tu peque? Cuéntanoslo en los comentarios.
